Emma no intentó consolarla.
— ¿Y dónde está Lucas?
— Vive en otra ciudad. Tiene su propia familia. Apenas mantenemos el contacto. No sé si querrá hablar contigo.
— No necesito encontrarme con él —respondió Emma—. No he venido
Emma no intentó consolarla.
— ¿Y dónde está Lucas?
— Vive en otra ciudad. Tiene su propia familia. Apenas mantenemos el contacto. No sé si querrá hablar contigo.
— No necesito encontrarme con él —respondió Emma—. No he venido