Miedo de que después de catorce años alguien pudiera aparecer con dinero, un apellido y una historia que él no había podido contar.
El hombre del traje azul
Al día siguiente, el gimnasio estaba lleno.
Familias, profesores, estudiantes y aficionados esperaban el partido más importante de la temporada.
Tom estaba junto al banco cuando vio entrar a Danny.
Vestía un elegante traje azul marino.
Caminó hasta la primera fila y se sentó.
Exactamente en la misma zona donde estaba Tom.
—Parece que finalmente llegó el momento de que Marcus recuerde quién es su verdadero padre —dijo Danny con una sonrisa.
Tom no respondió.
El partido comenzó.
Marcus jugó como nunca.
Anotó diez puntos, recuperó varios balones y ayudó a su equipo a mantener una ventaja hasta los últimos segundos.
Cuando sonó la bocina final, el marcador mostraba una diferencia de seis puntos.
Habían ganado.
Marcus era campeón estatal.
Pero todavía faltaba algo.
El micrófono
Cuando anunciaron al jugador más valioso del partido, el nombre de Marcus retumbó por todo el gimnasio.
El muchacho recibió el trofeo.
Luego le entregaron un micrófono.
Tom comenzó a aplaudir.
Entonces Marcus levantó una mano.
El gimnasio quedó en silencio.
—Esta noche hay alguien sentado aquí que dice ser mi verdadero padre.
Danny sonrió.
Tom sintió que el corazón se le aceleraba.
Marcus continuó:
—No hemos hablado en catorce años.