—Hay algo más.
Señaló la última página.
Había una frase escrita con tinta negra.
“Cuando la madre esté fuera, será más fácil.”
Mi respiración se detuvo.
—¿Qué significa esto?
Karen negó con la cabeza.
—No lo sabemos.
Greta apretó mi mano.
—Mamá…
—¿Sí?
—Hay algo que no te he contado.
Me agaché frente a ella.
—Puedes contarme cualquier cosa.
—Cuando Owen me dejó en el campamento…
Hizo una pausa.
—Volvió a entrar.
La miré fijamente.
—¿Volvió?
—Sí.
—¿Para qué?
—No lo sé.
—¿Cuánto tiempo estuvo dentro?
—Unos cinco minutos.
—¿Y después?
—Me dijo que iba a volver más tarde.
Sentí un escalofrío.
—¿Volver por ti?
Greta asintió.
—Pero después me dijo algo raro.
—¿Qué?
Greta miró hacia la puerta.
—Me dijo que si alguien preguntaba por él, tenía que decir que nunca había estado en la casa.