A veces, solo hace falta cercanía y tiempo.La belleza de los momentos cotidianos
Quizás el aspecto más fascinante de las fotografías de los años 70 es que rara vez necesitan sucesos dramáticos para resultar interesantes.
Una persona de pie junto a un coche.
Amigos sentados juntos.
Una familia reunida alrededor de una mesa.
Niños jugando al aire libre.
Alguien posando frente a una casa.
Puede que estos momentos parecieran totalmente ordinarios cuando se tomó la fotografía.
Sin embargo, décadas más tarde, se convierten en documentos históricos.
Es posible que las personas de la fotografía estuvieran pensando en cosas completamente distintas.
Probablemente no se preguntaban si las generaciones futuras analizarían su ropa o sus peinados.
Simplemente vivían sus vidas.
Eso es lo que hace que estas imágenes sean tan poderosas.
Los coches formaban parte de la identidad cotidiana