La vida en los años 70 ciertamente no era perfecta, y no hay razón para idealizar todos los aspectos del pasado.
Sin embargo, estas fotografías ofrecen algo valioso.
Nos recuerdan que la vida cotidiana ha cambiado drásticamente en un periodo de tiempo relativamente corto.
Y tal vez nos animen a observar nuestras propias rutinas con una mirada renovada.
Porque algún día, las fotografías que tomamos hoy también se convertirán en ventanas hacia otra época.
Nuestros teléfonos, ropa, automóviles, hogares y hábitos parecerán tan ajenos a las generaciones futuras como a nosotros nos parecen ahora los años 70.
A veces, los detalles más pequeños de una fotografía antigua bastan para recordarnos cuán rápido puede cambiar el mundo que nos rodea.
Y quizá sea por eso que seguimos observando estas imágenes.
No simplemente porque el pasado fuera mejor.