Edwin estaba en el porche otra vez.
Me apoyé en la barandilla. —No te vas a librar tan fácil —dije.
—Lo sé.
—Van a tener preguntas.
—Estoy listo.
Esa noche se sintió más silenciosa, más ligera de una manera que no esperaba.
No porque todo estuviera arreglado, sino porque finalmente todo estaba al descubierto.
Ya no había más dudas.
Solo… lo que viene después.
Y por primera vez en mucho tiempo, estábamos todos en el mismo lugar para resolverlo.
Juntos. ❤️❤️❤️❤️❤️