Owen me había contado que estaba intentando abrir un pequeño negocio. En una ocasión, me pidió que le prestara dinero, pero nunca llegamos a concretar nada.
—Me habló de un negocio —respondí—. ¿Qué tiene que ver eso con mi hija?
Daniel suspiró.
—Hace unos meses, Owen empezó a decir que necesitaba cambiar de vida. Que estaba cansado de sus problemas. También empezó a hablar de usted y de Greta de una manera que me preocupó.
Sentí un escalofrío.
—¿De qué manera?