EL NUEVO DIRECTOR ME DEGRADÓ EL PRIMER DÍA… Y ESA MISMA NOCHE APARECIÓ EN MI CASA COMO MI CITA A CIEGAS

—¿Y el escándalo público? ¿También era necesario?

—No. Eso fue un error mío.

Su admisión me sorprendió.

—¿Cómo dice?

—Que fue un error. Y que tendrá derecho a exigirme explicaciones cuando esto termine.

Cerré los ojos.

—¿Por qué iba a confiar en usted?

—No debería hacerlo solamente porque se lo pida. Mañana a las siete y media recibirá una citación oficial de Cumplimiento Normativo. Lleve una copia de su agenda quirúrgica del día de la intervención.

Antes de colgar añadió:

—Y, Valeria… no borre mis mensajes.

Era la primera vez que pronunciaba mi nombre.

No sonó íntimo.

Sonó como si estuviera advirtiéndome de algo realmente grave.

  1. La mujer del mostrador

A la mañana siguiente llegué al hospital a las siete.

Mi nuevo puesto estaba junto a las puertas automáticas de consultas externas.

Me apoyé contra la pared.

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