Y ahora su nombre aparecía junto a una transferencia realizada dos días antes de que mi hijo recibiera dos disparos.
—¿De dónde salió el dinero? —pregunté.
Ortega se sentó frente a mí.
—De una consultora llamada Summit Strategic Services.
—¿Otra empresa pantalla?
—Eso estamos investigando. El dinero pasó por varias cuentas antes de llegar a Mills.
—¿Qué ha dicho Richard?
—Que alguien necesitaba asegurarse de que Ethan estuviera en la gasolinera aquella noche.
Sentí que Laura se acercaba.
—¿Por qué Ethan?
Ortega miró hacia nuestro hijo.
—Preferiría hablar de esto fuera.
Ethan negó inmediatamente.
—No.
—Hijo…
—Me dispararon a mí. Quiero saberlo.
Miré a Laura.
Después a Marcus.
Finalmente asentí.
Ortega continuó.
—Richard asegura que el objetivo original no era hacer daño a Ethan.
—Pues salió bastante mal —murmuró mi hijo.
Marcus bajó la mirada.
—¿Cuál era el objetivo? —pregunté.
—Utilizarlo para identificar a Victor.