Hajj Saber aparece con una vieja escopeta de caza, acompañado por cinco jóvenes del pueblo armados con herramientas y antorchas.
Saber les ordena que bajen las armas y advierte que nadie tocará al sobrino del difunto.
Los hombres de Badr se marchan.
A la mañana siguiente, Omar, Salma y Saber están junto al pozo.
Omar ha tomado una decisión definitiva: no regresará a El Cairo.
Piensa poner en funcionamiento el antiguo proyecto agrícola de su tío, reparar los sistemas de riego y cultivar verduras utilizando el agua del pozo.
También contacta con su abogado en El Cairo para registrar el pozo como zona protegida y la tierra como terreno agrícola no susceptible de transformación, con el objetivo de impedir que Badr construya allí.
Salma le pregunta cómo piensa pagar sus deudas.
Omar responde que los cultivos y el agua mineral de la propiedad le permitirán pagar sus deudas y prosperar.