Le Dio Un Riñón A Su Esposo Y Él Volvió A Una Casa Que Ya No Existía-dynanakara

Luego llamó al cirujano, el doctor Salcedo. —Quiero firmar mi alta voluntaria. El médico creyó que hablaba por el dolor.

Durante veinte minutos le explicó que apenas habían pasado tres días desde la nefrectomía y que todavía debían vigilar la creatinina, la presión, la herida y cualquier señal de fiebre.

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