Nunca me arrepentí.
Porque aquella mañana me enseñó algo que jamás olvidaría:
El amor sin confianza es solo una promesa esperando ser rota.
Nunca me arrepentí.
Porque aquella mañana me enseñó algo que jamás olvidaría:
El amor sin confianza es solo una promesa esperando ser rota.