Mi Cuñada Cayó En La Trampa De 25 Millones Y Reveló Todo-xurixuri

Abril cerró los ojos.

—Sí.

No ofreció una excusa.

—Eso también lo hice yo.

Valeria pudo haber utilizado aquella confesión para humillarla.

No lo hizo.

—Yo también tengo algo que decirte sin excusas —respondió—. Sabía que la escalera estaba engrasada cuando te llamé.

Abril la miró.

—Ya lo sé.

—Pude advertirte.

—Sí.

—Y no lo hice.

Abril tardó varios segundos en responder.

—Cuando iba subiendo pensé que de verdad existía esa bolsa.

Valeria sintió vergüenza.

—Nunca existió.

Abril soltó aire por la nariz, casi una risa, pero terminó haciendo una mueca de dolor.

—Claro que no.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *