Me levanté, caminé hacia él y lo abracé por primera vez.
—¿Por qué decidiste contármelo todo precisamente hoy?
Se secó los ojos y sonrió débilmente.
—Hoy se cumplen veintidós años desde la primera vez que te sostuve en mis brazos. Quería decir finalmente, delante de mis amigos, lo que nunca fui capaz de decirte cuando estábamos solos.
—¿Qué cosa?