Hoy quiero pedirte que te cases conmigo por amor.
Las lágrimas corrían libremente por el rostro de Alina.
—¿Otra vez?
—Esta vez de verdad.
Ella asintió sin poder hablar.
Toda la sala estalló en aplausos.
Un año después, ambos inauguraron la Fundación Moretti.
Un centro dedicado a apoyar a niños sin familia y facilitar procesos de adopción.
Una tarde, mientras recorrían el lugar, una pequeña niña de cinco años se acercó corriendo.
Llevaba un dibujo entre las manos.
—¿Es para nosotros?
La niña asintió.
En el papel aparecían tres personas tomadas de la mano.
Dante miró a Alina.
Ella comprendió inmediatamente.
Meses después iniciaron el proceso de adopción.
Cuando finalmente llevaron a la pequeña a casa, Dante la cargó en brazos.
La niña preguntó con inocencia:
—¿Ahora sí soy su hija?
Él sonrió con los ojos llenos de lágrimas.