PARTE 2: LA MUJER QUE TODOS SUBESTIMARON

La miré.

—No. Daniel se queda.

Después me dirigí al encargado del evento.

—Quiero que se le pague su jornada completa y una gratificación por su profesionalismo.

El joven abrió los ojos sorprendido.

—Gracias, señora.

⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬  Una hora después, Ethan y yo estábamos sentados en una habitación privada.

Mi hijo sostenía mi mano.

—Mamá, no entiendo cómo pude equivocarme tanto con Vanessa.

Suspiré.

—Porque cuando amamos a alguien, a veces vemos lo que deseamos ver.

Ethan bajó la cabeza.

—Lo siento.

—No tienes que disculparte por las decisiones de otra persona.

Él me miró.

—Pero sí por no haber visto cómo trataba a los demás.

Le apreté suavemente la mano.

—Entonces aprende de esto.

En ese momento, mi teléfono vibró.

Era mi abogado, Jonathan Price.

—Eleanor, encontramos algo preocupante en la documentación del proyecto Mitchell.

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