PARTE 2: LA MULTIMILLONARIA ME OFRECIÓ 85.000 DÓLARES PARA FINGIR SER SU ESPOSO, PERO CUANDO DESCUBRIÓ QUIÉN ERA REALMENTE MI HIJA, ROMPIÓ A LLORAR

La caja que Elena dejó escondida

Esa misma noche, dos agentes de seguridad independientes nos trasladaron a una residencia temporal cuya ubicación solo conocían el abogado de Darlene y el responsable de protección.

Antes de salir del hospital, el abogado me envió un mensaje.

Había encontrado algo entre las pertenencias que Elena dejó después del accidente.

Una caja de seguridad.

El problema era que nadie había conseguido abrirla.

—¿Qué había dentro? —pregunté cuando el abogado llegó a la residencia.

Richard Hale, un hombre de cabello gris y voz tranquila, dejó una carpeta sobre la mesa.

—No lo sabemos. La caja fue recuperada de una pequeña oficina que Elena alquilaba antes de morir. Durante años, nadie relacionó aquella oficina con la familia Stanley.

—¿Y por qué la encontraron ahora?

—Porque, hace tres días, alguien intentó acceder a ella utilizando una autorización falsificada.

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