Parte 2: REGRESÉ DESPUÉS DE CUATRO AÑOS Y ENCONTRÉ A MI ESPOSA CON CÁNCER BUSCANDO COMIDA EN LA TIERRA; CUANDO MI FAMILIA OYÓ QUE TENÍA 1,5 MILLONES DE DÓLARES CREYÓ QUE HABÍA LLEGADO PARA REPARTIRLOS, PERO YO HABÍA VUELTO PORQUE DESCUBRÍ DÓNDE TERMINARON LOS MÁS DE 100.000 DÓLARES QUE ENVIÉ

Nadie prometió milagros.

Nadie dijo que recuperar once meses perdidos sería sencillo.

Pero sí dijeron algo que me destrozó:

su estado no debía haber llegado a aquel punto sin que alguien pidiera ayuda.

Cuando nos quedamos solos, Phoebe susurró:

—Pensé que sabías.

—¿Qué?

—Tu madre decía que tú habías decidido reducir el dinero para mi tratamiento.

Sentí que el aire desaparecía.

—Phoebe, nunca dejé de enviar dinero.

Sus ojos se llenaron de lágrimas.

—Me enseñaba mensajes.

—¿Qué mensajes?

Sacó un teléfono viejo de su bolso.

Había capturas de supuestas conversaciones conmigo.

No podemos seguir gastando tanto.

Que use el hospital público.

Godfrey necesita capital para el taller. Phoebe puede esperar.

Me quedé mirando mi propio nombre sobre palabras que jamás había escrito.

Y llegó el primer giro.

Selina no se había limitado a administrar mal mi dinero.

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