La serie se desarrolló a partir del webtoon “Get Schooled”, un cómic digital que reunió a millones de lectores a lo largo de los años. A pesar de su éxito, el material original también recibió críticas: algunos grupos señalaron la presencia de elementos considerados racistas, misóginos y excesivamente agresivos en determinadas situaciones.
La polémica se trasladó a la adaptación. Antes de que Netflix confirmara el estreno, organizaciones y grupos vinculados al ámbito educativo expresaron su oposición. Sus representantes cuestionaron sobre todo la forma en que se mostraba la violencia en las escuelas, que, según ellos, ofrecía una visión exagerada de los conflictos y transmitía mensajes que no reflejarían la realidad de los centros educativos surcoreanos. Ante la repercusión, llegaron a surgir pedidos para que la producción no se lanzara.
Netflix mantuvo el estreno
A pesar de las críticas, la plataforma sostuvo el proyecto y lo incorporó a su catálogo. La reacción tras el estreno fue muy distinta del clima que rodeaba a la serie. En pocos días empezó a subir en los rankings de audiencia y a figurar entre las series más vistas en varios países.