—No.
—¿El capitán Reyes ordenó que todos salieran?
Tyler no respondió.
—Tyler.
—Sí.
—Y tú regresaste.
Asintió.
Cerré los ojos.
—Podrías haber muerto.
—Lo sé.
—Podrías haber dejado a tu familia sin ti.
—Lo sé.
—Entonces, ¿por qué regresaste?
Me miró.
—Porque ella seguía ahí dentro.
No tuve respuesta.
—¿La sacaste?
—Sí.
—¿Estaba herida?
—Ni un rasguño.
Por fin pude respirar.
Entonces Tyler dijo algo que me sorprendió.
—Eso no es lo que Reyes pensaba que sabías.
—¿Qué?
—El departamento me nominó para la Medalla al Valor.
Lo miré fijamente.
—La aprobaron.
Durante un momento, no pude hablar.
Luego me reí entre lágrimas.
—¿Te van a dar una medalla?
Se encogió de hombros.
—Al parecer.
—Casi mueres, rescatas a una niña y aun así te da vergüenza que la gente haga tanto alboroto por ti.
—Suena bastante a mí.
Me acerqué.