Ya no estaba solo enfadada.
Parecía conmocionada.
Alaric también se dio cuenta.
Se inclinó hacia ella.
"¿Estás bien?".
"Estoy bien".
"Siempre dices eso cuando no estás bien".
Mamá lo miró sorprendida.
Algo pasó entre ellos.
Reconocimiento.
Historia.
El tipo de historia que no desaparece solo porque pasen los años.
Me senté despacio.
"Vale", dije. "Alguien tiene que explicarme qué está pasando".
Mamá se frotó las palmas de las manos contra los pantalones.
Alaric echó un vistazo por el comedor.
Todo el mundo fingía no escuchar.
A nadie le salía muy convincente.
Bajó la voz.
"Molly y yo nos conocíamos hace mucho tiempo".
Mamá soltó un suspiro.
"Se podría decir así".
Mi confusión se hizo aún mayor.
Alaric esbozó una leve sonrisa.
"Trabajábamos juntos".
"En una cafetería", añadió mamá. "Antes de que tú nacieras".
La miré fijamente.