Por primera vez entendió con claridad qué debía cambiar.
Al día siguiente convocó al consejo de Nébula Sistemas. Anunció que delegaría la operación diaria en 2 directivos y conservaría la presidencia y la estrategia.
Cuando un accionista insinuó que aquello parecía debilidad, Alejandro respondió:
—Si esta empresa necesita que yo abandone todo lo demás para funcionar, no construí una gran empresa. Construí una jaula.
También impulsó horarios flexibles y apoyo para madres y padres solos. Carmen aceptó asesorarlo con una condición: los niños jamás serían utilizados para mejorar su imagen. Alejandro aceptó sin discutir.
Sofía intentó verlo una última vez y defendió su decisión diciendo que había salvado la empresa. Alejandro no discutió sobre lo que habría ocurrido 6 años atrás.
tarde, mientras Carmen acostaba a los niños, Alejandro permaneció sentado frente a esos dibujos.