“Una vez, cuando tenía 27 años, mi tío me preguntó: ‘¿Eres virgen?’. Desde ese momento, empecé a tenerle miedo. Unos días después, cuando me llevó a un hotel a las afueras de la ciudad, se inclinó hacia mi oído junto a la piscina y me susurró: ‘Después de la piscina, sube a mi habitación…’”

 

“A veces, la puerta que más miedo te da abrir no esconde tu mayor temor… sino el amor de alguien que pasó años esperando a que finalmente la encontraras.”

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