EL NUEVO DIRECTOR ME DEGRADÓ EL PRIMER DÍA… Y ESA MISMA NOCHE APARECIÓ EN MI CASA COMO MI CITA A CIEGAS

—¿Qué?

Me miró directamente.

—Que buscara a la doctora Salazar. Que ella sabría por qué habían matado a mi marido.

Me quedé sin palabras.

Alguien había enviado a aquella mujer directamente hacia mí.

Y no sabía si pretendía ayudarme o terminar de destruirme.

  1. Una firma que no era mía

A las once recibí la citación anunciada por Adrián.

No mencionaba mi degradación.

Solo ordenaba mi comparecencia como posible testigo en una revisión de seguridad clínica.

La reunión se celebró en una sala pequeña del edificio administrativo.

Estaban Adrián, una abogada del hospital, el responsable de sistemas informáticos y una auditora externa.

No había nadie de mi antiguo servicio.

—Antes de empezar —dijo la abogada—, debemos informarla de que esta investigación puede tener consecuencias disciplinarias y penales. Tiene derech

—Pero me dijo algo más.

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