—¿Le pagó? —preguntó Ortega.
—Cien dólares.
—¿Te explicó por qué?
—Dijo que alguien quería darle una sorpresa a Ethan.
—¿Qué clase de sorpresa?
—No sé. Pensé que quizá era por una beca.
Aquello tenía sentido.
Ethan llevaba meses esperando noticias de varias universidades.
Un adolescente había aceptado cien dólares pensando que estaba ayudando a preparar una sorpresa para su amigo.
La pieza importante era Mills.
Los investigadores fueron a buscarlo.
Pero su casa estaba vacía.
Su coche también había desaparecido.
A las 18:20, la policía estatal emitió una alerta para localizarlo.
A las 19:03, encontraron su vehículo en el aparcamiento de un motel a setenta kilómetros.
Mills estaba dentro de una habitación.
No intentó huir.
No llevaba armas.
Cuando los investigadores llamaron a la puerta, abrió y dijo:
—Estaba esperando.
Ortega me contó después lo que ocurrió durante la entrevista.