Durante los días anteriores había descubierto que personas rodeadas de privilegios habían puesto precio a su confianza.
Y el único desconocido que había arriesgado todo por ella rechazaba cualquier recompensa.
Por eso cambió la propuesta.
Valcárcel Distribución colaboraba con una fundación que ofrecía formación profesional a jóvenes en situación vulnerable.
Elena le ofreció una plaza, alojamiento temporal y la posibilidad de estudiar mantenimiento de vehículos industriales.
—No es una recompensa —aclaró—. Es una oportunidad. Puedes decir que no.
Adrián tardó casi 1 minuto en contestar.
—¿Y si fracaso?
Elena recordó a Jaime.
Recordó cuántos años había confundido proteger a sus hijos con resolverles cada problema.
—Entonces vuelves a intentarlo. Pero esta vez no tendrás que hacerlo completamente solo.
Adrián aceptó.
Los meses siguientes fueron difíciles para todos.
Elena regresó progresivamente a la empresa y convocó una junta extraordinaria.