Yogur y leche: ofrecen proteína, además de calcio y otros nutrientes. Las opciones sin exceso de azúcar añadido suelen ser más convenientes.
Guías de bienestar
Pescado: aporta proteína y determinadas variedades, como salmón o sardinas, también proporcionan grasas omega-3.
Pollo y carnes magras: son fuentes concentradas de proteína.
Ejercicios de fuerza
Frijoles, habichuelas y lentejas: combinan proteína vegetal, fibra y minerales.
Soya y tofu: permiten aumentar la proteína utilizando alimentos de origen vegetal.
Nueces y semillas: pueden complementar la alimentación, aunque son alimentos relativamente calóricos.
El NIA señala que los adultos mayores deberían consumir una variedad de proteínas nutritivas y recuerda que también pueden obtenerlas de huevos, pescados, legumbres, frutos secos, semillas y alimentos de soya.
Una comida práctica para mantener fuerza después de los 60
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