Una comida sencilla podría incluir:
Calzado deportivo
- Pescado, pollo, huevos, lentejas o habichuelas como fuente de proteína.
- Una porción de arroz integral, batata, papa o algún otro carbohidrato.
- Vegetales variados.
- Una pequeña cantidad de aguacate, nueces o aceite de oliva como fuente de grasas insaturadas.
- Agua como bebida principal.
Otra posibilidad para el desayuno puede ser huevos acompañados de vegetales y una porción de yogur, mientras que una merienda podría contener yogur natural, leche o una pequeña cantidad de frutos secos.
La clave es que la proteína aparezca regularmente dentro del patrón de alimentación y no únicamente en una comida enorme al final del día.
Recetas saludables
Proteína más ejercicio: la combinación más interesante
La alimentación ayuda, pero el músculo necesita un estímulo.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 analizó adultos de 60 años o más con sarcopenia y encontró que combinar suplementación de proteína con ejercicio de resistencia produjo mejoras en masa y fuerza muscular. Los investigadores también señalaron que la cantidad de estudios disponibles seguía siendo limitada.