La Hoja Sellada Reveló Por Qué Los Cuervos Volverían Por Elena-lbsuong

Elena recordó la primera noche, la habitación limpia, el tapanco y aquella frase que todavía no terminaba de acostumbrarse a escuchar: nada que no quieras dar.

—¿Por qué no me lo dijo antes?

Tomás miró la hoja.

—Porque acababas de llegar creyendo que te había comprado. Decirte que además conocía una parte del pasado de tu padre habría sonado como otra forma de reclamarte.

Elena quería seguir enojada.

Una parte de ella lo estaba.

Pero también sabía reconocer la diferencia entre alguien que escondía una verdad para controlar y alguien que temía que la verdad misma se convirtiera en otra cadena.

Jacinto se acercó a la ventana.

—Podrán discutirlo después. Vi humo abajo del camino.

Tomás dobló la hoja.

—¿Cuánto tiempo?

—Tal vez una hora.

Tomás se dirigió hacia la tabla del piso.

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