La Hoja Sellada Reveló Por Qué Los Cuervos Volverían Por Elena-lbsuong

Tomás negó con la cabeza.

—Está lleno de piedra suelta.

—Una mula pasó.

—Tú no conoces esa bajada.

Elena lo miró fijamente.

—Y Evaristo conoce las rutas que usted sí conoce.

Tomás no encontró una respuesta rápida.

Fue Elena quien recogió los documentos.

—¿Qué de esto necesita llegar a la comandancia?

—Todo lo sellado.

—Entonces no lo cargue usted.

—Elena.

—Los Cuervos llevan años buscándolo a usted, no a mí.

—Ayer Evaristo te señaló.

—Porque cree que soy algo suyo.

La frase cayó entre los dos.

Tomás endureció la mandíbula.

—No eres algo mío.

—Lo sé.

Elena tomó su bolsa de manta, sacó uno de sus vestidos y dejó dentro solamente el peine y la fotografía de su padre.

Después metió los papeles.

—Por eso puedo decidir ayudar.

Tomás quiso negarse.

No lo hizo.

Ese fue el momento en que Elena comprendió que la libertad que él decía ofrecerle no podía existir únicamente mientras ella eligiera cosas que a él le gustaran.

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