Tres meses después, el antiguo propietario de la empresa y el policía que había encubierto el caso fueron arrestados.
Transferí toda la fortuna de William a una fundación creada en su nombre para ayudar a niños que habían perdido a sus padres por la negligencia de otras personas.
Pero conservé el anillo.
No como recuerdo de nuestro extraño matrimonio.
Sino como recordatorio de que, a veces, una persona no puede deshacer el error más terrible que ha cometido en su vida…
Pero sí puede dedicar el resto de sus días a intentar devolverle la verdad a aquella persona cuya vida destruyó.