Ese día comprendió que también tenía que enseñárselo a sí misma.
Porque durante años toda aquella familia había llamado “mantener la paz” a guardar silencio.
Hasta que una niña de 4 años fue la primera que se atrevió a romperlo.
Ese día comprendió que también tenía que enseñárselo a sí misma.
Porque durante años toda aquella familia había llamado “mantener la paz” a guardar silencio.
Hasta que una niña de 4 años fue la primera que se atrevió a romperlo.