Parte 2: LA LLAMADA QUE DEMOSTRÓ QUE EL HOMBRE DEL ATAÚD NO ERA MI HIJO Y LA VERDAD QUE SU ESPOSA HABÍA ENTERRADO BOUGHTAT

—¿Para qué?

—Porque sospechaba que alguien dentro de la empresa estaba desviando dinero.

Todos miraron a Verónica.

Ella negó desesperadamente.

—¡No fui yo!

Eldetective preguntó:

—Entonces, ¿por qué organizó un entierro sin autopsia, sin velorio y sin permitir que la madre identificara el cuerpo?

No respondió.

El teléfono de Verónica volvió a sonar.

Esta vez el detective contestó.

—¿Sí?

Una voz masculina dijo apresuradamente:

—El avión ya está listo. Dígale a Verónica que salga inmediatamente. Tenemos menos de una hora antes de que cierren las fronteras.

El detective activó el altavoz.

Todos escucharon.

La voz añadió:

—Cuando cobremos el seguro y vendamos las acciones de Leonardo podremos desaparecer para siempre.

La llamada terminó.

Verónica rompió a llorar.

—Se acabó —dijo el detective.

Le colocó las esposas.

Ella no opuso resistencia.

Antes de subir a la patrulla susurró:

—Nunca quise que esto llegara tan lejos.

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