Por primera vez en todo el día, Marcus se quedó completamente sin palabras.
No era que aquel documento bastara por sí solo para apropiarse legalmente de la casa. Existían controles judiciales que impedían algo así.
Pero demostraba una intención mucho más siniestra.
Estaban construyendo una historia.
Querían presentar a Lily como una niña incontrolable con graves problemas psicológicos nunca diagnosticados. Sarah se colocaba a sí misma en el papel de madrastra paciente y sufrida que trataba de sostener una familia rota. Marcus quedaba retratado como un padre viudo, desbordado por el dolor e incapaz de gestionar la situación.
Y Blue Horizon esperaba entre bastidores como la supuesta solución financiera.
—Tenemos que documentarlo todo inmediatamente —dijo Victoria con firmeza—. Y Lily debe ser examinada por un especialista médico independiente.
Marcus miró hacia el salón, donde Lily enseñaba orgullosa a su abuela un dibujo lleno de colores.