Después se escucharon risas.
“…mientras tenga miedo de quedarse en la calle, va a hacer lo que yo diga.”
Mariana sintió náuseas.
Rodrigo miró alrededor desesperadamente.
—¡Eso está editado!
Daniel abrió la carpeta.
—También tenemos mensajes, estados de cuenta, testimonios y documentos de la operación. Además, existen inconsistencias en la forma en que se obtuvo la firma y evidencia sobre las condiciones en que Mariana fue llevada a firmar.
Rodrigo dio un paso hacia Santiago.
—Lárgate de mi casa.
Santiago no se movió.
—Ya presentamos la demanda para impugnar la transmisión del inmueble.
El silencio fue absoluto.
Y entonces Santiago sacó un último sobre.
—Pero eso no es lo peor para ti, Rodrigo.
Mariana lo miró.
Su hermano abrió el sobre y puso sobre la mesa varias fotografías y copias de documentos.
Teresa dejó caer el vaso que tenía en la mano.