Tenía 82 años cuando, después de examinarme, el médico me preguntó: —¿Alguna vez su esposo la ha obligado a hacer algo? Me asusté y respondí: —Sí… durante 54 años.

Una vez, Robert vio una pequeña mancha oscura en la planta de mi pie.

Yo no sentía nada.

Trastornos de la piel

Al día siguiente, un médico encontró una delgada astilla de madera clavada y una infección que ya estaba empezando.

En otra ocasión, notó una zona irritada en mi espalda que yo no había sentido.

Otra vez encontró una pequeña quemadura en mi mano cuando yo ni siquiera recordaba cómo me la había hecho.

Durante 54 años había hecho prácticamente lo mismo cada noche.

Y cada vez que yo decía:

—Esta noche estoy cansada.

Él respondía:

—Cinco minutos. Luego puedes dormir.

Tratamiento paliativo

Terminé de contar la  historia.

El médico no dijo nada durante un momento.

Después se levantó y abrió la puerta.

Robert entró inmediatamente, preocupado.

—¿Qué pasó?

El médico lo miró.

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