¡Un hombre estuvo invadiendo mi asiento en el avión durante HORAS! Cuando le supliqué que se apartara, se rio en mi cara: «¡Eres diminuta! ¡No necesitas tanto espacio!». Pero cuando regresó del baño, se quedó PARALIZADO y GRITÓ: «¡¿QUÉ DEMONIOS HAS HECHO?!»