Un padre ofreció dinero a una mesera para fingir ser la madre de su hija, pero ella hizo algo inesperado

—Mariana.

—¿Qué tienes ahí?

La niña miró a su padre.

Alejandro se sentó frente a Mariana.

—Sofía y yo estuvimos hablando.

Mariana ya sabía hacia dónde iba aquello.

Aun así, sintió que se le detenía el corazón.

—Y llegamos a una conclusión —continuó Alejandro.

Sofía abrió la caja.

Dentro había un anillo.

—Queremos que formes parte de nuestra familia —dijo él—. No durante una cena. No fingiendo. De verdad.

Mariana comenzó a llorar antes de que Alejandro terminara la frase.

—¿Quieres casarte conmigo?

Sofía no pudo contenerse.

—¡Di que sí!

Mariana se rio entre lágrimas.

—Sí.

Sofía gritó y se lanzó sobre ella.

Alejandro tuvo que abrazarlas a las dos.

La boda fue pequeña.

Asistieron familiares cercanos y algunos amigos.

Sofía llevó flores y se tomó su responsabilidad con enorme seriedad.

Después de la ceremonia, mientras Mariana hablaba con algunos invitados, sintió que alguien tiraba suavemente de su vestido.

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