La apartó definitivamente de la compañía y de su vida. No convirtió el caso en espectáculo. Comprendía que algún día podía dejar de odiarla; volver a confiar era otra cosa.
Con Carmen el camino fue más complicado. Ella estaba conociendo a Javier, un médico del hospital, y Alejandro tuvo que recordar que compartir 3 hijos no le daba derecho a reclamar una segunda oportunidad.
No compitió ni presionó. Meses después, Carmen le contó que ella y Javier habían decidido seguir como amigos.
—Lo siento —dijo Alejandro.
Carmen lo miró de lado.
—No pareces sentirlo mucho.
Ambos rieron, pero Alejandro no aceleró nada. Había aprendido que querer algo no le daba derecho a exigirlo.
Un sábado llevó a los niños al Zoológico Guadalajara. Diego corrió directo hacia los reptiles. Mateo llevaba un cuaderno con datos sobre cada especie. Emiliano se aferró a la mano de Alejandro cuando una multitud se amontonó frente a un r