Y fue la mejor cena de Navidad de toda mi vida, porque, por fin, mi hija estaba sentada donde siempre debió estar: a mi lado, en primera fila.
Dicen que en México la familia es primero.
Pero la familia no es la que te humilla para ganarte un taco.
Y fue la mejor cena de Navidad de toda mi vida, porque, por fin, mi hija estaba sentada donde siempre debió estar: a mi lado, en primera fila.
Dicen que en México la familia es primero.
Pero la familia no es la que te humilla para ganarte un taco.