Volví de París 3 días antes y me escondí bajo la cama al oír entrar a mi marido con una mujer embarazada. Mientras él acariciaba su vientre, escuché: “Cuando Laura desaparezca, los 18 millones serán nuestros”. No salí ni lloré; llamé a mi abogada y guardé las escrituras. Entonces encontré una carpeta con el nombre de mi padre, fechada 11 días antes del accidente.

—Mi marido cree que sigo en París —susurró—. Acabo de escucharle decir que provocó el accidente de mis padres.

Inés guardó silencio unos segundos.

—No hagas ningún movimiento sin mí.

Laura iba a escapar por la escalera de servicio cuando vio una carpeta gris sobresaliendo del maletín de Álvaro. En la portada estaba escrito el nombre de su padre.

La abrió.

Y la fecha del primer documento era de 11 días antes del accidente.

PARTE 2

Laura llegó a un hotel de Chamberí y envió a Álvaro un mensaje: “El proyecto se ha complicado. Regreso el domingo”. Él respondió con un corazón.

A las 6:30, Inés estaba con ella. Revisaron la carpeta gris: pólizas, fotografías del coche de sus padres, movimientos bancarios y una factura de un taller de Toledo emitida 11 días antes del accidente.

—Esto no demuestra por sí solo lo que hizo —advirtió Inés—, pero basta para pedir que se reabra todo.

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