Aquel objeto había estado en su vida mucho antes de conocer a Lucía. Lo había conservado durante años, incluso cuando no tenía dinero para pagar una deuda pequeña. Para él era una pieza de su pasado, algo que pertenecía a su familia y que nunca había imaginado perder.
Lucía lo había vendido para que uno de sus hijos pudiera recibir atención cuando más la necesitaba.