—Dice que todo ha sido un error.
—Eso debes hablarlo con él.
Inés empezó a llorar.
—Me prometió que vuestro matrimonio estaba terminado desde hacía años.
—Mientras cenaba conmigo cada noche.
—Yo le creí.
Laura sintió pena, pero no suficiente para borrar la responsabilidad de Inés.
—Tú entraste en mi casa. Me viste sufrir. Podías preguntarme si mi matrimonio había terminado.
Inés bajó la cabeza.
Entonces confesó algo inesperado.
Había visto mensajes en el teléfono de Javier sobre Marcos.
En varias ocasiones aparecía el nombre de un encargado de obras llamado Rubén Salas.
Javier preguntaba dónde estaba Marcos, qué proyectos visitaba y con quién se reunía.
Inés había realizado capturas porque comenzaba a sospechar que Javier también le mentía sobre otros asuntos.
—Después del accidente borró varias conversaciones delante de mí.