Nuria se levantó.
—Yo me voy.
Antes de salir, miró a Carmen.
—No vuelvas a meterme en esto.
Aquello dejó a Carmen sola frente a su hijo y, por primera vez, sin una tercera mujer a la que comparar.
—Te estás poniendo en mi contra por ella —dijo.
—No. Me estoy poniendo al lado de mi familia.
—Yo soy tu familia.
—También. Pero no eres la única.
Carmen no habló con él durante 3 semanas.
Lucía no celebró la pelea.
Cuando Álvaro se lo contó, solo preguntó:
—¿Lo hiciste porque tienes miedo de perderme o porque entendiste lo que hiciste?
Él tardó en responder.
—Al principio, por miedo. Ahora creo que estoy empezando a entender.
—Entonces empieza por los niños.
Álvaro frunció el ceño.
—¿Los niños?
—Mateo oyó a tu madre decir que no había pan para nosotros mientras veía la mesa llena. Alba me preguntó esa noche si su abuela no la quería porque comía demasiado.