Capítulo 2 — Lo que Lila no podía contar

Pero Lila negó con la cabeza.

—Tengo que hacerlo.

—¿Por qué?

Lila se limpió las lágrimas con la manga.

—Porque dijo que si yo no aprendía a quedarme quieta, la próxima vez sería peor.

Valerie sintió que se le encogía el estómago.

—¿Qué significa “quedarte quieta”?

Lila miró sus propias manos.

—Me sujetó.

No dijo nada más.

No hizo falta.

El director salió de la habitación para realizar las llamadas necesarias.

La orientadora permaneció junto a Lila mientras la enfermera continuaba revisándola.

Valerie se quedó cerca de la puerta.

Entonces escuchó algo.

Un sonido de pasos en el pasillo.

Lila levantó la cabeza de golpe.

Su rostro perdió el color.

—Es él.

Valerie se volvió hacia la puerta.

—¿Quién?

Lila empezó a temblar.

—Papá.

El director regresó en ese instante.

—¿Qué ocurre?

Lila señaló la puerta.

—Está aquí.

Todos guardaron silencio.

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