—Lucía, ¿alguien le ha hecho esto?
Por primera vez en años, ella dejó de proteger a Álvaro.
—Mi marido y su madre.
Creía que acababa de dar el paso más difícil de su vida.
Entonces Rocío apareció en la puerta de la habitación acompañada por un repartidor desconocido. El hombre sostenía una pequeña tarjeta de memoria dentro de una bolsa transparente.
—Me llamo Mateo Roldán —dijo—. Mi furgoneta estaba aparcada frente a su casa. Creo que mi cámara grabó algo que su marido no sabe que existe. Markdown đã dán (1)
PARTE 2
Mateo explicó que repartía material de ferretería por la zona y había dejado su furgoneta frente al portón durante casi 40 minutos. La cámara seguía funcionando con el vehículo apagado. Él había revisado el archivo para comprobar una hora de entrega y, al subir el volumen, escuchó una voz pidiendo ayuda.