Meses después aparecieron modificaciones.
Sofía figuraba entonces como madre.
Ella miró a Martina.
—Explícamelo.
Martina comenzó a llorar.
—Queríamos ayudarte.
Sofía sintió que aquella frase era todavía peor que una mentira.
—¿Ayudarme?
—Habías perdido a tu bebé. No recordabas casi nada. Los médicos decían que estabas destrozada.
—¿Y vuestra solución fue darme otro niño?
Martina apretó los puños.
—Nico necesitaba estabilidad.
—Tenía madre.
—Yo acababa de quedarme viuda.
Sofía se quedó inmóvil.
Martina había sido esposa de Daniel, hermano mayor de Álvaro.
Daniel había fallecido después de una larga enfermedad poco antes del accidente de Sofía.
Por eso la presencia de Martina en la casa nunca le había parecido extraña.
Era “la pobre cuñada viuda”.
La mujer que ayudaba.
La mujer que cocinaba.
La mujer que describía los dibujos de Nico cuando Sofía no podía verlos.
Ernesto hizo la pregunta que nadie quería formular.
—¿Quién es el padre de Nicolás?
Martina bajó los ojos.
Álvaro se sentó.
Y Sofía comprendió.
—Álvaro.
Martina empezó a sollozar.
Nadie lo negó.
La verdad salió poco a poco.
Durante los últimos meses de la enfermedad de Daniel, Álvaro y Martina habían iniciado una relación.
Sofía estaba embarazada por entonces.
Poco después descubrió irregularidades en una cuenta administrada por su marido.
Había movimientos pequeños.
Después otros mayores.
La noche anterior al accidente discutieron.
Sofía amenazó con regresar con su padre y revisar todas las cuentas familiares.
Al día siguiente sufrió el accidente.
El choque había sido real.
Pero todo lo ocurrido después había sido una cadena de decisiones.
El embarazo de Sofía no llegó a término.
Meses más tarde Martina dio a luz a Nicolás.
Sofía seguía con problemas de memoria y sin visión útil.
Álvaro vio una oportunidad.
Le hicieron creer que Nicolás era el bebé que había llevado en el vientre.
Martina se instaló en la vivienda fingiendo ser únicamente una cuñada que sacrificaba su vida para ayudarlos.
Y Álvaro empezó a controlar cada aspecto de Sofía.
Sus teléfonos.
Sus visitas.
Las cartas.
Las cuentas.
Los médicos.
Incluso las personas que podían acercarse a ella.
Cuando Sofía preguntaba por su padre, Álvaro repetía que ya no estaba.