Durante meses había temido estar juzgando demasiado a la familia de Álvaro. Había minimizado comentarios, excusado bromas y convertido señales evidentes en pequeñas diferencias culturales o generacionales.
Pero allí estaba la prueba de que la boda no había creado el problema.
Solo había retirado el disfraz.
El abogado de Álvaro pidió un descanso. Lucía se levantó para salir, pero Carmen habló antes.
—En mi casa siempre se ha hecho así. Yo serví a mi marido. Mi madre sirvió al suyo. Nadie perdió la vida por eso.
Lucía se volvió.
—Y usted tuvo derecho a decidir cómo vivir. Yo también.
Carmen abrió la boca, pero no encontró respuesta.
La reunión terminó sin reconciliación.
Aurora continuó revisando el expediente de Roldán Motor. Finalmente, el crédito fue rechazado por inconsistencias documentales y falta de garantías suficientes, no por orden de Lucía. El área jurídica remitió el uso de su firma a los procedimientos correspondientes.