Irene la observó unos segundos.
—Eso va a dolerles más que cualquier amenaza.
No porque Lucía quisiera hacer daño, sino porque significaba que la familia Roldán no podría convertir lo ocurrido en una historia sobre una mujer rica arruinando a gente humilde. Tendrían que responder por sus propias decisiones.
A las 9:30, el departamento de cumplimiento de Aurora recibió la notificación formal: Lucía Vega Serrano negaba haber autorizado el uso de su DNI, su firma y sus datos económicos en cualquier solicitud vinculada al taller Roldán Motor.
A las 10:12, el expediente quedó congelado.
A las 10:40, Carmen empezó a llamar.
Primero dejó mensajes furiosos.
Luego mensajes confusos.
Después mensajes amables.
“Lucía, esto se ha ido de las manos.”
“Somos familia.”
“Álvaro está destrozado.”
“Seguro que todo ha sido un malentendido.”
Lucía no contestó.
A las 11:05 recibió un mensaje distinto. Venía de Sergio, el hermano de Álvaro.