Me quedé mirando la pantalla, comprendiendo que una nueva batalla estaba a punto de comenzar.
Esta vez, no permitiría que nadie me ocultara la verdad. Ya no era la mujer indefensa que esperaba ser rescatada.
Era Serena Rochester, y estaba decidida a descubrir la verdad, sin importar a quién tuviera que enfrentar ni qué secretos salieran a la luz.